Más allá de los vikingos, o de alguna otra prematura y supuesta
visita europea, más o menos casual a las islas del caribe y no
documentada apropiadamente, o de los delirios de algunos soñadores o
vendedores de libros; incluso más allá de las corrientes pro
indigenistas que rechazan el tema de plano, está establecido y aceptado
completamente que el mérito del descubrimiento de América pertenece a
Cristóbal Colón. Bien, pero entonces, ¿porqué razón se olvidaron del
descubridor genovés a la hora de ponerle nombre al continente que él
mismo descubrió para el mundo? ¿Cómo es que América no se llama
Colombia, o algo parecido, como tantos pueblos y ciudades de América,
incluso un país, que recuerdan al almirante de la Mar Océana?: Resulta
que Américo Vespucio, explorador y comerciante florentino que realizó
algunos viajes de exploración por el caribe, y la costa norte de los
actuales territorios de Brasil y Venezuela ––algunos de ellos no
documentados oficialmente––, decidió enviarle unas cartas a su empleador
Lorenzo de Médicis, en Florencia, en las cuales le hacía un pintoresco
relato sobre sus peripecias indianas. Al año siguiente, como suele
suceder actualmente, las cartas fueron publicadas en París, en una
versión traducida al latín que se denominó Mundus Novus , debido a que
decía que “dichas regiones podemos ciertamente denominarlas nuevo mundo
porque no las conocieron nuestros mayores”. Además, afirmaba que este
nuevo mundo era la cuarta parte de la tierra, considerando Europa, Asia y
África como la otras tres.
Un día, el capellán del duque de Lorena, muy interesado en las
cuestiones geográficas indianas, decidió realizar una obra basada en la
cosmografía de Tolomeo, que incluyera las correcciones correspondientes a
los recientes descubrimientos, y las cartas de Vespucio como material
ilustrativo. Recibió para confeccionar esta recopilación el
asesoramiento de tres profesores, entre los que se destacaba Martin
Waltsemüler. La obra, publicada en Estrasburgo en 1513, comenzaba con un
prólogo con nociones generales, donde se presentaban las cartas, y en
razón de las visitas que el florentino describía en ellas, Waltsemüler
no tuvo mejor idea que llamar al nuevo continente “tierras de Américo”,
Americi Terra, momento a partir del cual se generalizó la denominación
América. Esta denominación fue difundida ampliamente y aparentemente
incluso fue apoyada desde la corona de España, probablemente en razón de
que esto seguramente debilitaba la posición de la familia Colón en los
famosos pleitos colombinos, a través de los cuales los descendientes del
descubridor reclamaban sus derechos legales sobre los territorios
descubiertos. La denominación de América se mantuvo para la posteridad y
en homenaje a Colón solamente se denominó a Colombia, en sudamérica, a
instancias de Simón Bolívar, y algunos otros territorios y ciudades de
Estados Unidos y el resto de América.
Fuente: http://www.salonhogar.net/Diversos_Temas/Curiosidades_historicas.htm